Mientras millones de personas en el mundo se mantienen resguardadas en su hogar, respetando las medidas sanitarias emitidas por la Organización Mundial de la Salud, se han reportado grandes cantidades de personas acudiendo a los sitios turísticos más populares en China.
A pesar de las advertencias de las autoridades sobre el riesgo por la pandemia, mismo que se mantiene latente y en observación, durante el fin de semana festivo en China se registró la asistencia de cientos de personas, que por la fatiga del encierro causado por la cuarentena decidieron hacer caso omiso a esta importante advertencia.
Las imágenes que le dieron la vuelta al mundo fueron capturadas en el parque de la montaña Huangshan, en la provincia de Anhui, el sábado 4 de abril. En las cuales se mostraban a miles de personas portando máscaras faciales ó cubre bocas, ansiosas por experimentar el aire libre después de meses de restricciones y estrictas medidas debido a la cuarentena.
Con enorme prisa por ingresar al famoso lugar, las autoridades no tuvieron otra opción más que la de emitir un aviso declarando que el parque había alcanzado su capacidad máxima de 20,000 personas y que no aceptaría más visitantes por ese día.
A 421 kilómetros de ahí, en la ciudad de Shanghái; después de largas semanas de observar el paseo marítimo de Bund completamente desierto. Este registró una cantidad importante de compradores y turistas; haciendo principal alarde los restaurantes, que no tardaron en recuperar su habitual ritmo como si nada hubiera sucedido. Muchos de ellos parecían estar haciendo un agradable intercambio, además de requerir reservación previa para ingresar debido a la alta demanda.
Mientras tanto, en la capital de Beijing un gran número de personas acudieron a los parques y plazas públicas de la ciudad. Se observa un retorno abrupto de vida, regresando a una producción aparentemente ”normal” después de más de tres meses, de haberse detectado el virus por primera vez en Wuhan.
Aunque miles de casos nuevos se registraban en China todos los días, durante el apogeo más intenso de la pandemia; en las últimas semanas la tasa de infección se ha reducido significativamente.
Tan solo el lunes, China reportó 39 casos nuevos con un registro total de hasta la fecha de 82,641 casos y 3,335 muertes.
Aunque el gobierno consideró que ya era tiempo de relajar lentamente las restricciones, los expertos en salud del país han invitado al público a que continúe practicando la precaución.
“China no está cerca del final, pero ha entrado en una nueva etapa. Con la epidemia mundial, China definitivamente no ha llegado al final”, dijo al Health Times, Zeng Guang, jefe de epidemiología del Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades,

Pese a que, la cantidad de nuevas infecciones en China ha disminuido considerablemente y el gobierno ha comenzado tentativamente a reiniciar las industrias manufactureras y de servicios.
El colapso de la actividad ha afectado a todos los sectores de la economía del país, generando preocupaciones por daños a largo plazo.
El colapso de la actividad ha afectado a todos los sectores de la economía del país, generando preocupaciones por daños a largo plazo.
Provocando nuevas preocupaciones de si China está relajando sus restricciones de la pandemia demasiado pronto, llevando a los expertos y autoridades de Hong Kong a advertir sobre la posibilidad de una “tercera ola” de infecciones en la ciudad.
“En Hong Kong podríamos tener una tercera ola de casos procedentes de China continental después de una segunda ola … La epidemia sigue siendo grave en la sociedad. En esta etapa, todavía no es optimista. Lo que más me preocupa es la práctica de pruebas inadecuadas en pacientes con síntomas leves, lo que nos impide cortar la cadena de transmisión “, dijo el epidemiólogo de Hong Kong, Yuen Kwok-yung.
